Derechos sanitarios y migración de personas LGTBI venezolanas
Derechos sanitarios y migración de las personas LGTBI en Venezuela

Derechos sanitarios y migración de las personas LGTBI en Venezuela

Las personas LGTBI (lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales) en Venezuela enfrentan una grave situación de vulneración de sus derechos humanos, especialmente en el ámbito de la salud. La emergencia humanitaria compleja que atraviesa el país, agravada por la pandemia de covid-19, ha afectado severamente el acceso y la calidad de los servicios de salud para toda la población, pero ha tenido un fuerte impacto en las personas LGTBI. Veamos:

Según un informe de la organización Unión Afirmativa, las personas LGTBI en Venezuela carecen de una atención sanitaria integral, adecuada y diferenciada, que respete su diversidad y sus necesidades específicas. Entre los principales problemas que enfrentan se encuentran:

  • La escasez y el alto costo de los medicamentos e insumos médicos, que afecta especialmente a las personas con VIH, las personas trans que requieren tratamientos hormonales, y las personas intersex que necesitan cirugías correctivas o reconstructivas.
  • La falta de personal médico capacitado y sensibilizado para atender a las personas LGTBI, que muchas veces las maltrata, las humilla, las rechaza o las patologiza, violando su derecho a la confidencialidad, la intimidad y el consentimiento informado.
  • La ausencia de políticas públicas y programas de salud que promuevan la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de las enfermedades de transmisión sexual, el VIH, el cáncer de mama, de próstata, de cuello uterino y de ano, entre otras que afectan a las personas LGTBI.
  • La falta de información, educación y comunicación sobre la salud sexual y reproductiva, los derechos humanos y la diversidad sexual y de género, que contribuya a eliminar los prejuicios, los estereotipos y la discriminación hacia las personas LGTBI.
  • La inexistencia de un marco legal que reconozca y proteja los derechos de las personas LGTBI, como el matrimonio igualitario, la identidad de género, la adopción homoparental, el aborto legal y seguro, y la prohibición de las terapias de conversión.

Ante este panorama, muchas personas LGTBI han decidido migrar de Venezuela en busca de una mejor calidad de vida y de una mayor protección de sus derechos. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), se estima que más de 7 millones de venezolanos han salido del país desde 2015, de los cuales al menos el 10% pertenece al colectivo LGTBI. Estas personas se enfrentan a múltiples desafíos y riesgos en su trayecto migratorio, como la violencia, la explotación, el tráfico de personas, la xenofobia y la discriminación.

Algunos de los países de destino de las personas LGTBI venezolanas son Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Chile, Argentina, México, Estados Unidos, España y Canadá5. Estos países ofrecen diferentes grados de reconocimiento y protección de los derechos de las personas LGTBI, así como de acceso a los servicios de salud, educación, trabajo y asilo. Sin embargo, también presentan desafíos y obstáculos para la integración y la inclusión de las personas LGTBI migrantes, como la falta de documentación, la barrera del idioma, la precariedad laboral, la invisibilidad, el prejuicio y la revictimización6.

Compromiso y futuro

Por eso, es necesario que los países de origen, tránsito y destino de las personas LGTBI venezolanas se comprometan a garantizar  el derecho a la salud. También es muy importante que se apoye el trabajo de las ONG que tienen como misión trabajar en España y Venezuela por el desarrollo social de las comunidades vulnerables y el apoyo a la migración forzada, como es el caso de ONG Red Reto. Estas organizaciones realizan una labor fundamental para defender los derechos humanos, promover la integración, ofrecer asesoramiento, acompañamiento y atención psicosocial, y sensibilizar sobre la realidad de las personas LGTBI migrantes.

Las personas LGTBI son diversas, valiosas y, como todo el mundo, merecen vivir en libertad y sin miedo. Por eso, desde la ONG hacemos un llamado a todas las personas para construir una sociedad justa, inclusiva y respetuosa con la diversidad.